El centro: la plaza, la playa y todo a pie
El pueblo gira alrededor de la plaza y su iglesia. Sobre la avenida Revolución, la calle por la que entras, están los minisúpers, una frutería y los cajeros del banco, que funcionan las 24 horas. Las calles Marlín y Delfines llevan a la playa, a una cuadra, y casi todos los hoteles boutique están sobre Revolución o muy cerca.
Solo en el centro hay 64 lugares para comer, así que decidir dónde comer es cosa de salir a caminar. Si tienes el sueño ligero, busca unas calles atrás de la plaza. Hotel Edén, a pasos de ella, tiene nueve cuartos y una terraza en la azotea para ver el atardecer.

































